¿Canela o arena? En busca del sabor, no del relleno.
Tengo un amigo que trabaja en una fábrica de especias. Mi sorpresa fue mayúscula cuando, hablando sobre este tema, me comentó algunas prácticas de baja calidad que se llevan a cabo y la cantidad de impurezas que, según me contó, pueden llegar a añadirse. Tras escucharle, revisé los frascos que tengo en casa. El primero que miré indica un 70% de canela, sin dejar claro en la etiqueta cuál es el resto del contenido (algo que vulnera la claridad que exige la normativa). En otros, como la albahaca, se especifica que puede contener trazas de apio y soja. La mayoría no incluye lista de ingredientes; según la normativa europea de etiquetado (Reglamento (UE) 1169/2011), no es obligatorio cuando el producto está compuesto por un único componente. No me quedó más remedio que informarme. Leí un estudio del JRC (Centro Común de Investigación de la Comisión Europea) que revela casos de fraude e incumplimientos de la legislación de seguridad alimentaria en la canela vendida en comercios minoristas d...