La energía con la que jugamos el partido de la vida
Estos días que se ha jugado el mundial de fútbol, millones de personas de distintos países han estado pendientes del acontecimiento. Sin conocernos hemos compartido nervios, ilusión, tensión y alegría. Durante unas horas, todo parecía concentrarse en un mismo punto. Es difícil explicar lo que ocurre en esos momentos. Cada uno estaba en su casa, en un bar o en un estadio, pero de alguna manera, todos formábamos parte de algo común. Una emoción compartida. Una fuerza colectiva que parece crecer a medida que más gente se conecta con ella. Yo, que soy de España, pude vivirlo de una manera muy especial. Por eso quiero aprovechar este espacio para felicitar a La Roja y agradecerle que nos hiciera vibrar y nos elevara el pasado domingo. Quizá esta sea una de las formas más fáciles de entender lo que muchas tradiciones han llamado energía vital . No necesariamente como un fenómeno que podamos medir o demostrar científicamente, sino como una experiencia que se siente. Y aunque la cienci...