Ni antes, ni después: la magia del momento oportuno.
Releyendo este blog desde que lo arranqué, observo el cambio que he ido dando. Tenía clara la idea inicial: centrarme en lo de fuera para poder cambiar lo de dentro. La intención era adentrarme en los consejos de mi página web e ir incorporándolos en la rutina diaria, dando así los primeros pasos hacia una vida más plena. Para no caer en la hipocresía de recomendar algo y no hacerlo, puedo decir que lo he hecho y sigo en ello. No desde la perfección ni desde la teoría, sino desde el intento real de aplicar lo que escribía: organizar mi entorno, ejercitar el cuerpo, nutrir la mente, descansar adecuadamente, respirar y vivir en el presente. El proceso no ha sido fácil y todavía, a veces, se hace cuesta arriba. Durante una larga época, he sentido que me encontraba en ciertas relaciones y entornos contaminados. Alejarme de ahí no era más sencillo que cambiar un hábito. Era tan fuerte el pensamiento de que me quedaría sola, como una voz diciéndome «todo o nada». Sin embargo, algo cur...