De El Quijote al móvil: aportar más que estar.
Como ya saben, hoy cumpliría años mi abuelo Pepe . ¡Qué curiosa es la vida! Él trabajó en lo que entonces se llamaba el psiquiátrico y, en julio, me llamaron para cubrir los meses de verano allí. Desde que llegué a lo que hoy se llama Centro Ocupacional, le recuerdo en mis pasos: camino por donde él estuvo durante 40 años. Mi abuelo era una persona leída e instruida. Nos contaba que con los residentes hacía representaciones teatrales, como El Quijote . Les daba a cada uno su papel y lo pasaban bien. Siguiendo su inspiración, aunque nuestras interpretaciones sean de cárceles, pistolas, ladrones y policías (los usuarios eligen la temática), pasamos ratos divertidos. Intento que quienes pueden hagan ejercicio , caligrafía, pinten y un sinfín de actividades. Se me ocurren tantas cosas que no suelo irme con la sensación de que podría haber hecho más. Me enfrento a realidades muy complejas y, a pesar de eso, lo más desmotivante es ver a buena parte de mis compañeros sentados con su móvil, es...