Ángel Murcia
Hoy cumpliría años mi abuelo Ángel. No le conocí pero, como ya les conté en la entrada de Somos historia: explore su legado familiar , he sentido la necesidad de saber de dónde vengo. De la familia de mi padre he aprendido a celebrar y a luchar. Tras la Guerra Civil, la escasez llevó al régimen franquista a implantar un sistema de control de abastecimiento. Mi abuela solía ir a La Innovadora con la cartilla de racionamiento. Durante esas caminatas pasaba por la casa del que fue mi abuelo, quien la esperaba en la puerta para cortejarla. Una vez le compró una gran cesta de flores pero su hermano se la quitó para regalársela a su novia; no se enfadó con él, sino que consiguió otra y, a pesar de que ésta era más pequeña, el cortejo dio resultado. En 1950 se fueron a Madrid a pedir permiso para hacer un horno de leña. Sin tener nada ni conocer a nadie, montaron un puesto en el Mercado de la Cebada; él también repartía telegramas. Un primo suyo le comentó que se iba a Venezuela y mi abu...