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Mi abuela María

    Hoy mi abuela cumpliría 100 años. Como ya conté en la  entrada  « ¡24-6-24! »  este día me reúno con mi tita Mari Loli para brindar por ella. ¡Felicidades María! No muere el que se va, sino el que se olvida.     La familia por parte de mi padre es sincera y de poca mano izquierda; se puede decir que primero disparan y luego apuntan. Siempre he pensado que tanta transparencia puede ser un desafío más que una virtud y ahora me he dado cuenta de que mi abuela, aparentemente seca y cortante, era una maestra de la vida.       Cuando ella está en mi mente, siento que la paz mental no es negociable . No lo tuvo nada fácil: vivió la posguerra, estuvo casi veinte años fuera de su país y se quedó viuda muy joven. Contaba que salió de Murcia con una mano delante y otra detrás, y poco después, cargando en el costado a un chiquillo, mi padre.     Con su forma directa y sin filtro, una vez me dijo:  « Eres como tu primo Jose; ...

Sin comer por el otro

    Mi madre siempre ha dicho: “Si mis hijas comen, es como si hubiera comido yo”. Antes pensaba que eso la hacía grande y buena persona. Ahora sé que si uno se llena viendo comer a otro, terminará muriendo de hambre.     Me enseñaron que hay que ayudar, ser empática y estar ahí; lo que está muy bien, pero no me explicaron que hay una línea fina entre apoyar a alguien y convertirse en su depósito emocional.     Quizá por eso este sábado terminé por desbordarme mientras hablaba con Antonio. Ya conté en la entrada  « Un año que ha cambiado mi mirada »  cómo él ha sido clave en mi proceso, y este fin de semana volvió a demostrarme por qué.     Llevo un tiempo encallada en dinámicas que me agotan, intentando explicar cosas que considero de total sentido común y que no se reciben igual. Escuchándole, entendí que lo que me ocurre está muy ligado a la comprensión y a la necesidad de ser comprendida; que no es un castigo sino un aprendizaje. ...

Pirámide alimentaria: entre la nutrición y el negocio

La versión más famosa fue publicada en 1992 por el United States Department of Agriculture (USDA), una agencia gubernamental estadounidense encargada tanto de promover la agricultura como de elaborar recomendaciones dietéticas. Esta doble función ha llevado a algunos investigadores a cuestionar hasta qué punto determinados sectores agrícolas —como los productores de cereales, lácteos o carne— pudieron ejercer influencia política o económica sobre las recomendaciones nutricionales. De hecho, existe evidencia histórica de presiones de diferentes industrias alimentarias durante la elaboración de las guías nutricionales. Uno de los aspectos más llamativos de la pirámide era la gran importancia otorgada a los cereales. Se recomendaban entre seis y once raciones diarias de pan, arroz, pasta y otros productos derivados. Con el tiempo, la investigación nutricional mostró que no todos los carbohidratos tienen el mismo impacto sobre la salud: no es lo mismo consumir avena o arroz integral qu...

¿Canela o arena? En busca del sabor, no del relleno.

Tengo un amigo que trabaja en una fábrica de especias. Mi sorpresa fue mayúscula cuando, hablando sobre este tema, me comentó algunas prácticas de baja calidad que se llevan a cabo y la cantidad de impurezas que, según me contó, pueden llegar a añadirse. Tras escucharle, revisé los frascos que tengo en casa. El primero que miré indica un 40% de canela, sin dejar claro en la etiqueta cuál es el porcentaje del resto del contenido (algo que vulnera la claridad que exige la normativa). En otros, como la albahaca, se especifica que puede contener trazas de apio y soja. La mayoría no incluye lista de ingredientes; según la normativa europea de etiquetado (Reglamento (UE) 1169/2011), no es obligatorio cuando el producto está compuesto por un único componente. No me quedó más remedio que informarme. Leí un estudio del JRC (Centro Común de Investigación de la Comisión Europea) que revela casos de fraude e incumplimientos de la legislación de seguridad alimentaria en la canela vendida en comerci...

Nostalgia y reconexión.

Hoy es el cumpleaños de un gran amigo del colegio. Desde hace más de 20 años, cada 16 de mayo pienso:  « Felicidades Pabli. Dondequiera que estés, pasa un feliz día». Esta fecha siempre me llena de amor al desearle lo mejor, pero también de una profunda nostalgia y tristeza al pensar que no he hecho lo suficiente por mantener nuestra amistad. He decidido liderar una batalla conmigo misma para recuperar a quienes han ocupado un lugar importante en mi corazón. Voy a empezar por tener alguna red social y mirarla de vez en cuando. A menudo recuerdo con cariño momentos que fueron especiales y pienso en dar señales de vida, pero lo dejo pasar y pasan años . Tal vez mi excusa es que no tengo redes sociales, a excepción de Facebook, que no me quedó más remedio que crearlo para seguir en contacto con algunas personas que conocí trabajando en Costa Cruceros. Sin embargo, no ha servido de mucho; de hecho, hace años que no lo abro. Me frustra tener que renovar la contraseña, sentirme estúpida ...

Cuando la mente se apaga, el cuerpo responde: mi regreso al equilibrio.

Llevo un tiempo con la energía desequilibrada y lo positivo es que soy consciente de ello. Hace un mes mi abuela entró medio muerta al hospital. Cosas que pasan de un día para otro, que no se esperan y suceden. Les hablé de ella en la entrada de «Maruja y sus 91 años» . Fue a urgencias y, como estuvo allí mucho tiempo, hubo cambio de turnos. Tenían que operarla. El primer médico dijo que, si fuera su madre, la dejaría sufrir y en tres o cuatro días moriría. La segunda médica defendía que la vida prevalece, que había que operar y que, si moría, por lo menos lo habrían intentado. Una posición difícil para la familia, pues la incomodidad de la claridad es menor que el sufrimiento de la confusión . Entre tanto, he dejado de golpe aquello que me sostiene a nivel personal: tengo una rutina estable de actividad física, lectura y meditación. Sé que apartarlas ha influido en mi declive, incluso han aparecido pensamientos oscuros que ya no habitaban en mí.  También ha brillado por su ausenci...

La pereza.

Imagine que su Gobierno le hace la siguiente propuesta: “ Le garantizamos un trabajo estable, sueldo digno, acceso a una vivienda y tranquilidad para el resto de su vida a cambio de renunciar al derecho al voto y dejar que un líder tome las decisiones por usted ”. Según macroencuestas recientes en Europa, casi el 40% de los jóvenes estaría dispuesto a vivir en un sistema autoritario si eso les garantizara una buena vida. En este contexto aparece una forma de cansancio: la pereza, entendida no como vagancia, sino como agotamiento y pérdida de dirección. Sin propósito, faltan razones para pasar el día con vitalidad. Al igual que en la política, cuando dejamos de tomar las riendas de nuestra vida, le entregamos el control a la inercia. Si una persona no sabe hacia dónde se dirige, la constancia deja de tener sentido y la existencia empieza a sentirse más difícil de sostener. La pereza necesita la ausencia de dirección para crecer; sin saber qué es lo importante, la energía se dispersa. El...