Entre el temporal y la calma: mi ritual de equinoccio.
¡Felicidades a las Alejandras y Sandras! Como ya saben, en mi familia somos de celebrar y, como el calendario no tenía una fecha para Santa Sandra, mi madre eligió este día. Desde entonces, hoy es mi santo y otro motivo para festejar. Esta noche, paseando por la playa con mi perro, el viento de levante soplaba con fuerza, el oleaje rompía con intensidad y el frío se colaba entre la ropa. Iba más pendiente de que el perro no saliera volando y de que no nos cayera nada encima que del propio paseo. En medio de este temporal, he pensado que hoy es el equinoccio y lo he relacionado con un libro que terminé de leer hace poco: Los misterios de la Kábala . Entonces, un pensamiento ha aparecido con claridad: es un día de equilibrio . Del latín aequinoctium , compuesto por aequus (igual) y nox / nocte (noche): “noche igual”. El sol se encuentra sobre el ecuador, provocando que la noche y el día tengan aproximadamente la misma duración en todo el mundo. El entorno se ordena, igual tiempo de lu...