Mi querida Jenny, mil gracias por todo
He estado de viaje, algo que siempre aconsejo: viajar es un aprendizaje. Para mí, llegar a un lugar desconocido, sin entender el idioma, sin teléfono, ni contactos, activa mi conexión con el todo. La gente suele preguntarme si no me da miedo viajar sola, qué voy a hacer si pasa algo, incluso hay quienes me recuerdan que de un accidente de avión nadie se escapa. En cambio, antes de irme sé que irá bien porque cuando salgo de mi zona de confort, siento que no viajo sola, como si una fuerza interior me acompañara. Eso no significa que haya sido perfecto. Claro que he tenido mis más y mis menos. De hecho , tuve una situación que no esperaba. Pensaba que iba a estar en un sitio y, de alguna manera, se podría decir que me echaron nada más llegar. En ese desajuste, sin entender lo que estaba ocurriendo y sabiendo que hay que afrontar lo que venga, pensé que todo pasa por algo y confié plenamente. Fue entonces cuando conocí a Jenny. Una chica hondureña que la vida puso en mi camino y que...