Pirámide alimentaria: entre la nutrición y el negocio
La versión más famosa fue publicada en 1992 por el United States Department of Agriculture (USDA), una agencia gubernamental estadounidense encargada tanto de promover la agricultura como de elaborar recomendaciones dietéticas. Esta doble función ha llevado a algunos investigadores a cuestionar hasta qué punto determinados sectores agrícolas —como los productores de cereales, lácteos o carne— pudieron ejercer influencia política o económica sobre las recomendaciones nutricionales. De hecho, existe evidencia histórica de presiones de diferentes industrias alimentarias durante la elaboración de las guías nutricionales. Uno de los aspectos más llamativos de la pirámide era la gran importancia otorgada a los cereales. Se recomendaban entre seis y once raciones diarias de pan, arroz, pasta y otros productos derivados. Con el tiempo, la investigación nutricional mostró que no todos los carbohidratos tienen el mismo impacto sobre la salud: no es lo mismo consumir avena o arroz integral qu...