Un año que ha cambiado mi mirada.
Feliz Navidad a quienes la celebran, y Feliz Día igualmente a quienes no. Al cerrar este 2025 y reflexionar sobre lo vivido, quiero hablarles de alguien que ha cambiado mi año y posiblemente mi vida. Tal vez el universo ya había planeado, cuando conocí a mi amigo Poluto, que 25 años después aparecería Antoñico—un ser de luz al que he llegado dando muchos saltos—quien me colocaría en un lugar donde pudiera encontrar el orden dentro de mí . Me decía que era muy mental y que todo está perfectamente diseñado . Yo, que pensaba que vivía en mi mundo sensible y “espiritual”, no daba crédito a lo que escuchaba. Además, asocié “mental” con “material”, y mi ego me preguntaba: «¿Si das clases de yoga, cómo vas a ser mental?» Y luego añadía: «Tampoco es que te conozca lo suficiente para decirte que eres mental». Claro que no era consciente de que, desde la claridad de Antonio, mi desequilibrio no pasaba desapercibido, aunque por fuera pareciera que me encontraba bien. Sin...