Bajo la Luna del Lobo nuevos comienzos.
La primera luna llena del año brilla majestuosa en la constelación de Cáncer. Conocida como la Luna del Lobo , un nombre que proviene de los nativos americanos, quienes escuchaban los aullidos de las manadas en las frías noches de invierno. Este fenómeno, cargado de misticismo, me lleva a reflexionar sobre los nuevos comienzos. Enero siempre me ha parecido un tiempo de reinicio, le llamo “el mes de los propósitos”. Es como un folio en blanco donde dibujamos nuestros deseos y metas, esos sueños que a veces dejamos en pausa pero que en este mes parecen más cercanos y alcanzables. En mi casa decimos que "hay que coger el toro por los cuernos". Para ello, es clave identificar nuestros objetivos, visualizarlos con claridad y llenarnos de constancia para enfrentarnos a los inevitables obstáculos. Este año, mis metas son ambiciosas. Lo sé, porque a menudo las siento casi abrumadoras, pero no quiero que eso afecte a mi ánimo. La persistencia será mi aliada, y cuando la motivación m...