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¡Feliz San Antón!

Una fecha con tradición, muy arraigada en España.  " Hasta san Antón Pascuas son ". San Antonio Abad fue un monje que vivió en Egipto entre los siglos III y IV. Se le considera uno de los padres del monacato: dedicado a la vida retirada, la austeridad, la oración y el contacto con la naturaleza. La historia cuenta que convivía con animales y los cuidaba, por eso se le considera su patrón, especialmente de los domésticos y de granja. De ahí surge la costumbre de bendecir a nuestras mascotas y el pan del santo. Como cada año, mi madre, mi perro y yo hemos acudido a la bendición. Recién terminada mi lectura de El mundo de Sofía y con la mente vagando entre interrogantes filosóficos, me he dirigido al sacerdote: —«Disculpe, ¿le puedo hacer una pregunta? ¿Los animales tienen alma?» Su contestación ha sido rápida y clara: —«No». Me he quedado helada: tan rotunda su certeza como profundo mi dolor. He sentido cómo, a la par de su seguridad, se abría una grieta en mi corazón.  Se...

1111

Un día especial 11 del 1 de 2026. En numerología, el 11 es número maestro y, al sumar los dígitos del año, se reduce a 1, creando una combinación simbólica de 1111, asociada con la intuición, los nuevos comienzos y el despertar espiritual. Hace no mucho, alguien que ha pasado de compañero de piso a ser uno de mis mejores amigos —y que probablemente es quien más me conoce— me dijo con sinceridad que no veía progreso en mí, que llevaba tiempo estancada, sin avanzar. Ese comentario me abrió una herida. Venía de una persona que quiero, y en parte sentí que tenía razón. Digo en parte porque desde que conocí a "Motero", recibí una lección de amor propio tremenda. Hace unos tres años, la vida lo puso en mi camino para que me diera una explicación que dolió tanto como enseñó. Seres que llegan con lo que necesitamos... y desaparecen. Una vez encajadas sus palabras, comencé a adentrarme en mi mundo interior con la esperanza de experimentar el amor propio. Lo que vi no me gustó nada, as...

Ser autónomo: valentía diaria.

Quiero desearles un 2026 lleno de momentos de coraje, de alegrías y de personas que nos inspiran a seguir adelante. Comenzar un nuevo año me invita a abrir el corazón y a recibir lo que la vida trae con curiosidad y gratitud. Esta tarde he ido a comprar pienso para mi perro y allí estaba Jorge, ese ser de luz del que os hablé en la entrada Cómo la actitud de las personas puede transformar nuestro día . Hacía tiempo que no nos veíamos y me ha preguntado por mi viaje, que también compartí con ustedes en De luna a luna . En la conversación ha surgido su curiosidad: —«¿Y cómo viajas tú?». Le he contestado que sola, que bailo en la calle y que con lo que saco me voy moviendo, que soy dada a la improvisación. Entonces me ha mirado con una mezcla de admiración y desconcierto y me ha dicho: —«Yo no podría. No me veo capaz de salir de mi zona de confort. Hay que ser muy valiente para viajar así». Y en ese instante he recordado algo que ya compartí en Hay luz en la oscuridad:  «cada uno habi...

Un año que ha cambiado mi mirada.

Feliz Navidad a quienes la celebran, y Feliz Día igualmente a quienes no. Al cerrar este 2025 y reflexionar sobre lo vivido, quiero hablarles de alguien que ha cambiado mi año y posiblemente mi vida. Tal vez el universo ya había planeado, cuando conocí a mi amigo Poluto, que 25 años después aparecería  Antoñico—un ser de luz al que he llegado dando muchos saltos—quien me colocaría en un lugar donde pudiera encontrar el orden dentro de mí .  Me decía que era muy mental y que todo está   perfectamente diseñado . Yo, que pensaba que vivía en mi mundo sensible y “espiritual”, no daba crédito a lo que escuchaba. Además, asocié “mental” con “material”, y mi ego me preguntaba: «¿Si das clases de yoga, cómo vas a ser mental?»   Y luego añadía: «Tampoco es que te conozca lo suficiente para decirte que eres mental». Claro que no era consciente de que, desde la claridad de Antonio, mi desequilibrio no pasaba desapercibido, aunque por fuera pareciera que me encontraba bien. Sin...

Instantes que iluminan el frío.

Empieza el invierno y, aunque prefiero el verano y los días largos cuya luz parece expandir el mundo, encuentro razones para disfrutar. Hoy es el día más corto del año: el solsticio de invierno, momento en que el sol alcanza su punto más bajo en el horizonte y la noche es más larga. A partir de mañana, los días comenzarán, poco a poco, a alargarse, como un suspiro de luz que susurra la llegada de la primavera. A veces me pregunto por qué seguimos cambiando la hora, cuando ya sabemos que la falta de luz solar influye en nuestro estado de ánimo. La luz regula nuestro reloj biológico, y los días cortos pueden dejarnos más cansados, somnolientos, con menos energía y motivación. La serotonina, neurotransmisor de la felicidad, disminuye, y puede surgir la tristeza, la irritabilidad o la apatía, especialmente en quienes sentimos con intensidad. Aun así, en medio de esta estación fría y oscura, encuentro motivos para gozar de cada día, incluso cuando llueve, algo poco común en mi tierra. Esa f...

La voz que susurra: lecciones de traición.

Estamos a día 12 del mes 12.Doce son los meses del año, doce las horas que miden el día y doce la noche.  Doce  son los signos del zodiaco y doce los apóstoles. Y aun sin conocer a todos por su nombre, hay uno que recordamos: Judas Iscariote. Siendo muy pequeña, mi madre me explicó que lo más valioso que tenemos es nuestra palabra de honor, y que no es necesario jurar cuando se tiene palabra. Que su padre —mi abuelo— le enseñó la importancia de sostenerla. A partir de entonces, no he vuelto a jurar. He procurado honrar mi palabra, porque quien cuida su palabra, cuida su dignidad. Estos días he atravesado la decepción de haber creído a una mujer —por llamarla de alguna manera— a la que conocí en mayo. Durante un tiempo se mostró como alguien entregada a los demás, especialmente a su familia, a la que terminó abandonando para irse con su amante, Planer. Desde el inicio sentí una alerta interior. Una sensación difícil de explicar. Fue clara, y la ignoré. Con el paso ...

Latidos ancestrales en tiempos modernos.

Hablando con mi amigo Joaquín —a quien presenté en mi entrada El viaje es hacia dentro — sobre lo que había escrito en mi blog acerca de la Luna Fría y su llamado a cerrar etapas y a soltar lo que ya no sirve, me dijo con una sonrisa: “ Sandrica, pero el año no siempre ha tenido doce meses, ni ha terminado en diciembre ”.  Su comentario me hizo pensar que  aunque vivamos con un calendario fijo, nuestro cuerpo y nuestro ánimo siguen respondiendo a ritmos más antiguos. Somos parte de un pulso ancestral en este mundo moderno que parece apresurarlo todo. Culturas antiguas, como las mesopotámicas, egipcias y celtas medían el tiempo por lunas y estaciones. Esto significaba que el “inicio” o “fin” del año no estaba fijo, sino que dependía de fenómenos naturales como la cosecha, el solsticio o la última luna del ciclo.  Los celtas, por ejemplo, tenían un calendario lunar de 13 lunas, con festivales que marcaban los cambios de estación. Para ellos, el año no terminaba en diciembr...